sábado, 9 de mayo de 2015

El reino del cangrejo rojo y el águila calva

Después de 25 horas de vuelos y aeropuertos, pasando por Nueva York y Seattle, finalmente se puede llegar a Anchorage, la ciudad más importante (que no la capital) del estado de Alaska. El Aeropuerto Internacional Ted Stevens de Anchorage había sido uno de los aeropuertos con más tráfico del mundo hace unos años. Hasta finales de los 80, a los aviones occidentales no se les permitía sobrevolar la URSS y China. Como los aviones no tenían suficiente autonomía para volar desde Europa hasta el extremo oriente por encima del Atlántico, América y el Pacífico, todos utilizaban la ruta polar, deteniéndose en Anchorage para reabastecerse de combustible. Cuando todo esto se terminó, Anchorage disponía de un aeropuerto gigantesco para servir a un estado como Alaska, con sólo 700.000 habitantes. Pero lo consiguieron (como deberíamos de aprender!) Reposicionaron el aeropuerto para convertirlo en el 5º aeropuerto más importante del mundo en tráfico de mercancías!

Y, lógicamente, también se utiliza como hub para distribuir todos los vuelos interiores de Alaska, un estado muy dependiente del transporte aéreo para poder llegar a todos los rincones de esta "Última Frontera". Así pues, de la terminal sur de este enorme aeropuerto sale el vuelo que nos interesa: Un pequeño SAAB 340 turbohélice que, curiosamente, sólo lleva 20 asientos; el resto del espacio se utiliza para mercancía.


El avión despega para realizar el vuelo de 3 horas. Es curioso que, en la parte del avión de la que se han quitado los asientos para poner mercancías, haya también maletas. Qué deben poner en el maletero que les obligue a sacar asientos y dejar para maletas y cargamento? La respuesta no tarda en llegar: después de 2 horas y media de vuelo bastante turbulento, el avión empieza a girar como si diese media vuelta.

- "Les habla el capitán: debido a un cambio repentino de las condiciones meteorológicas, nos han denegado el aterrizaje en el aeropuerto de Dutch Harbor. Así pues, nos vemos obligados a volver hacia Anchorage. Disculpen las molestias."

A Anchorage?!! Y no se podría aterrizar en algún lugar más cercano? Si casi ya habíamos llegado! Ahora desharemos todo el camino? Pues sí. El 25% de los vuelos hacia Dutch Harbor se cancelan antes de salir y, dependiendo del año, hasta un 30% de los vuelos que se dirigen al aeropuerto Tom Madsen de Dutch Harbor deben dar media vuelta sin poder aterrizar. Y para colmo, la pista es muy corta, por lo que no pueden aterrizar grandes aviones.


Así pues, la única manera de llegar a Dutch Harbor es utilizando un avión suficientemente pequeño para aterrizar en una pista corta, pero suficientemente grande y, por tanto, con suficiente capacidad de combustible para poder deshacer todo el camino (3 horas + 3 s) si se cierra el aeropuerto. Y la única solución que han encontrado ha sido llenar todos los depósitos posibles de combustible y limitar el peso del avión a 20 pasajeros y carga en la misma cabina.
Además, el aterrizaje es muy complicado! Fijáros en la foto: Sólo los aviones de hélice son lo suficientemente pequeños para entrar por la otra punta de la pista, la pista 30 (es decir, en esta fotografía veríais el avión entrando de cara) ya que las montañas del fondo le obligan a ir demasiado alto y debería bajar en picado para aterrizar. Tienen que hacer, pues, una maniobra muy compleja para entrar por ese lado. En cambio, los aviones a reacción deben aterrizar en la pista 12, la que se ve en primer plano, y la cosa es aún peor! Entran a ciegas, sin ver la pista y giran en el último momento, justo antes de tocar tierra.


He aquí el turbohélice que viene de Anchorage entrando por la pista 30 con las agradables condiciones meteorológicas típicas de la zona ...


Pero tenédlo claro: Vale la pena!

De hecho, decir que el destino de hoy es Dutch Harbor no sería del todo correcto. Hoy estaremos en la ciudad de Unalaska, en las islas Aleutianas. El nombre de Dutch Harbor se refiere sólo al puerto y el aeropuerto de la ciudad, que están construidos en un pequeño islote junto a la isla de Unalaska. Podríamos decir que Unalaska es la capital de las islas Aleutianas, una hilera de 300 islas que se extienden durante 1.900km en el extremo oeste de Alaska. Decía que Unalaska se podría considerar la capital de las Aleutianas porque concentra la mitad de la población de las islas: un total de ... 4.200 personas. Así pues, en el conjunto de las 300 islas viven menos de 9.000 personas!


Por la posición geográfica de las Islas Aleutianas, se podría pensar que son un destino helado, del tipo Grise Fjord. No pretendo colároslo como un sitio de sol y playa, pero el frío no es el elemento predominante del clima de Unalaska. Lo que de verdad marca el clima de la isla es la lluvia y la niebla. La ciudad está considerada el lugar más lluvioso de América del Norte y uno de los más lluviosos del mundo. Se dice que las Aleutianas son la cuna de todas las tormentas del Pacífico! Y esto es fácil de percibir, incluso en fotos, con el color verde intenso que tiene el paisaje de la isla, y la presencia siempre de nubes imponentes en el cielo.


Pero hay unas semanas al año que la población de Unalaska aumenta en casi un 50%: es la época de la pesca del cangrejo rojo. Las autoridades de pesca de Alaska permiten la pesca de este crustáceo sólo durante unos pocos días al año. Y en este intervalo corto de tiempo, la actividad del puerto de Dutch Harbor llega casi a la esquizofrenia. La alta rentabilidad de esta pesca hace que las tripulaciones de los pesqueros trabajen durante días seguidos, prácticamente sin dormir. Los marineros se ganan, en menos de 10 días, el equivalente a la mitad de un sueldo anual. Casi toda la producción se procesa a Unalaska y se envía a Japón para hacer surimi.


El caso del cangrejo rojo es excepcional para estos pocos días que se permite la pesca. El resto del año, sin embargo, la actividad pesquera también es muy intensa. De hecho, Dutch Harbor es el 5º puerto pesquero ... del mundo! Y todo ello en una población de menos de 5.000 habitantes!


Toda esta actividad en la ciudad es bastante reciente. El descubrimiento de los bancos (no sé cuál debería ser la palabra correcta para las agrupaciones de cangrejos: bancos, rebaños, comunidades?) de cangrejo rojo se hizo a primeros de los años 80 y, desde entonces, la isla vive focalizada en la pesca. Esta bonanza económica ha disparado los precios de la vivienda, conjuntamente con una otro factor: gran parte del terreno edificable de la isla es propiedad de la Ounalshka Corporation. Esta empresa pertenece a la comunidad Aleut, los nativos de las Islas Aleutianas, y su filosofía se basa en no desprenderse de ningún pedazo de tierra, bajo ningún concepto. Así, si deseáis construir una casa en Unalaska, deberéis negociar con los aleut un contrato de cesión del suelo para 50 años. Y dentro de 50 años, o te renuevan la cesión, o te llevas la casa a otro lugar!

La otra peculiaridad de Unalaska es su principal monumento; el edificio que sale en todas las fotos:


Sí, es lo que parece: una iglesia ortodoxa rusa! Pero tiene lógica ya que hasta 1867, Alaska era territorio ruso. Aquel año, los rusos, que iban cortos de pasta, tuvieron la gran idea de venderse este territorio por sólo 7,2 millones de dólares! Aunque ya hayan pasado casi 150 años de aquella compraventa, la influencia rusa todavía es visible en algunos puntos de Alaska, y la iglesia de la Santa Ascensión de Cristo es un ejemplo.

La principal atracción de Unalaska, sin embargo, es la naturaleza. Y lo tienen muy bien organizado! Hay trekkings guiados para poder disfrutar de paisajes increíbles o subir a las montañas y volcanes de la isla. Pero no hay que ser un montañero experto para caminar por Unalaska y descubrir parajes fascinantes donde, como siempre, no faltará el agua.


 La otra atracción turística es la fauna y, especialmente los tres animales más típicos de la zona y que se pueden ver muy fácilmente: por un lado las ballenas, que se pueden ver desde los tours en barca que se organizan, o desde de la misma playa!
El otro animal típico, y muy querido por los aleuts es el zorro rojo. Son realmente fáciles de ver, y se pasean bastante a menudo por la ciudad sin miedo de los humanos.



Y finalmente, el más problemático de todos: las águilas marinas, conocidas también como águilas calvas.

Y porque son problemáticas? En Estados Unidos, el pájaro que sale en el escudo nacional, el águila marina de cabeza blanca, está protegida por estar en peligro de extinción. Pero en Unalaska no está en peligro de extinción. Todo lo contrario; y la gente empieza a estar hasta el gorro! Todos los pájaros se juntan en el borde del puerto para intentar robar el pescado que descargan los barcos. Pero como están protegidas, nadie les puede hacer nada, o sea que campan a sus anchas. Lo peor, sin embargo, es que son animales bastante agresivos y, en algunas zonas han tenido que poner carteles como estos para avisar de que las águilas tienen bastante mala leche, y les gusta picar las cabezas de la gente!




Aparte de todos estos atractivos, la isla está bien preparada para recibir los (pocos) turistas que la visitan. Hay un par de museos; uno sobre la cultura Aleut, y el otro sobre la 2ª Guerra Mundial (Unalaska es, junto con Pearl Harbor, uno de los pocos puntos del territorio USA que fue atacado por los japoneses). Y también hay un buen hotel, el Grand Aleutian Hotel, con diferentes restaurantes y entre ellos, uno japonés donde, seguro, deben de servir surimi!

Ah, que a nadie se le ocurra alquilar un coche! En todo caso, que sea un todo terreno: la isla sólo tiene 10km de carretera asfaltada y 60km de carreteras sin asfaltar.


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